Nuestra historia

Creamos CAPTAIN SCOTT'S NOTEBOOK con el anhelo de mantener vivo el espíritu de la máxima latina nacida en un discurso de Cayo Tito en el Senado romano: "VERBA VOLANT, SCRIPTA MANENT": "Las palabras vuelan, lo escrito permanece".

En un mundo cautivo de la digitalización en la práctica totalidad de los ámbitos de la vida, confiamos en el retorno a lo analógico porque creemos firmemente en la conexión de la mano y el cerebro para el desarrollo de la memoria y de la creatividad artística y literaria.

Esta travesía comienza hace más de 40000 años, cuando -en el Paleolítico- nuestros antepasados descubren que pueden valerse del carbón vegetal para dejar constancia de su vida e historia en las cavernas. Cuatrocientos siglos después, esa conexión entre el pensamiento y su registro continúa siendo vital para el ser humano.

Nos decidimos a llamar nuestra compañía CAPTAIN SCOTT'S NOTEBOOK porque la esencia de la constancia escrita de las venturas e historia del Capitán Robert Falcon Scott impregna nuestras ilusiones y sostiene nuestras certezas.

El 31 de julio de 1901, al mando de la Expedición Discovery, el Capitán Scott zarpó por primera vez rumbo a la Antártida con el objetivo de ser el primer hombre en llegar al Polo Sur.

Doce años más tarde, el 17 de enero de 1912, acompañado por Edward Wilson, Henry Bowers, Lawrence Oates y Edgard Evans, finalmente alcanzó el Polo Sur, sólo para descubrir que la expedición noruega de Road Amundsen lo había conseguido cinco semanas antes. Dos días más tarde, Scott y sus hombres emprendieron un viaje de retorno de 1300 kilómetros que nunca completarían. Después de haber perdido a Evans y a Oates, el 19 de marzo de 1912, Scott, Wilson y Bowers, establecieron su último campamento. Se presume que el Capitán Scott falleció el 29 de marzo de 1912, tras Wilson y Bowers, sesenta y dos días después de haber alcanzado el Polo Sur.

En su diario, que escribía desde que tenía once años, aún podemos leer: "Última entrada: Por el amor de Dios, cuidad de nuestra gente".

Ocho meses después, el 12 de noviembre de 1912, el último campamento del Capitán Scott y sus compañeros fue descubierto por un grupo de búsqueda. Allí se encontraron los cuerpos de Scott, Bowers y Wilson y se recuperaron sus escritos.

Son estos escritos, los cuadernos que contenían sus diarios y sus cartas, los que nos han permitido conocer cómo vivieron el Capitán Scott y sus hombres sus venturas y desventuras, en sus propias palabras. Sin estas libretas, la historia contada habría sido, sin duda alguna, si no otra, sí distinta.

Es por ello que elegimos identificarnos como CAPTAIN SCOTT´S NOTEBOOK, para rendir un humilde homenaje al explorador, a la trascendencia de la palabra escrita de puño y letra y a la permanencia de la tinta y la mina sobre el papel.

En este viaje nos acompaña nuestro pingüino con rostro de plumín de estilográfica —diseñado, al igual que nuestro logo corporativo, por Mariuca Gómez (www.mariucagomez.weebly.com)— como representación de esos testigos eternos de cuanto acontece en la Antártida.